Además, 7.383 usuarios no registraron cambios porque están incluidos en regímenes especiales, como electrodependientes, tarifa plana u otras situaciones particulares.
El nuevo esquema estableció criterios más estrictos, principalmente vinculados al nivel de ingresos del hogar y a la validación de los datos declarados. Esto dejó fuera del beneficio a miles de familias, muchas de ellas de ingresos medios y bajos.
La consecuencia es directa: boletas de luz más caras, en un contexto donde el costo de vida sigue en aumento. Los números confirman que el nuevo sistema nacional redujo la cantidad de familias subsidiadas en La Rioja, profundizando el impacto social de las políticas de ajuste sobre un servicio esencial como la energía eléctrica.