Hasta las 19, para disfrutar sin apuros y con cuidado.
El mensaje es claro: la Chaya no es pelea. Es encuentro, es familia, es agradecimiento a la Pachamama y celebración de lo que somos. En La Candela se chaya para compartir, no para discutir.
La invitación también es para que todos los barrios se sumen y hagan su propio topamiento. Porque cuando la Chaya se vive en cada rincón, la fiesta se disfruta más y mejor.
La Chaya no es Carnaval. La Chaya es Chilecito.