Detrás de cada grabación hay momentos únicos: voces, paisajes y recuerdos que merecen seguir vivos. Este día busca crear conciencia sobre el valor de conservar esos archivos, muchos de los cuales se pierden con el paso del tiempo.
El patrimonio audiovisual también incluye lo que hoy subimos a redes o producimos digitalmente, porque forma parte de la memoria cultural del presente.
Cuidar el patrimonio audiovisual es cuidar nuestras raíces.
¿Pensaste que lo que grabás hoy podría ser historia mañana?