Creada a partir del manga de Akira Toriyama, la historia de Gokú y las esferas del dragón comenzó como una aventura con humor y artes marciales, pero con el tiempo se transformó en un fenómeno mundial.
Lo que empezó en Japón cruzó fronteras y se convirtió en parte de la infancia y adolescencia de millones. En Argentina y toda Latinoamérica, las tardes frente al televisor no fueron lo mismo después de Dragon Ball, y mucho menos cuando llegaron Dragon Ball Z y Dragon Ball Super.
Peleas épicas, transformaciones inolvidables y frases que quedaron grabadas para siempre hicieron que la serie trascendiera el tiempo. Más que un animé, se convirtió en un fenómeno cultural que todavía hoy suma nuevos fans.
A casi cuatro décadas de aquel primer capítulo, la leyenda sigue más viva que nunca.