La Casa de La Rioja es una verdadera vidriera de la identidad riojana: allí se promociona la cultura, el turismo y las tradiciones locales. Según destacó Herrera, el lugar tiene un gran potencial para ir más allá y convertirse también en un punto estratégico para atraer inversiones y generar nuevas oportunidades para la provincia.
Además de su rol promocional, la Casa cumple una importante función social, brindando atención y asistencia a riojanos que viven o transitan por Buenos Aires. En un contexto difícil, esta tarea cobra aún más valor y se busca reforzarla con un rol más activo, colectivo y solidario, apostando a una Casa de La Rioja más fuerte, presente y abierta al futuro.