El bastón blanco es una herramienta fundamental para la orientación y la movilidad. Permite detectar obstáculos, reconocer desniveles y desplazarse con mayor seguridad e independencia en la vía pública.
La conmemoración fue establecida en 1980 por representantes de organizaciones que integraban la Unión Mundial de Ciegos, reunidos en París. Desde entonces, la fecha invita a reflexionar sobre la importancia de eliminar las barreras físicas y sociales que dificultan la vida cotidiana de las personas con discapacidad visual.
La inclusión también se construye con pequeñas acciones: respetar los espacios de circulación, mantener las veredas libres de obstáculos y ofrecer ayuda sin imponerla. Si una persona acepta, se le puede ofrecer el brazo para acompañarla, siguiendo sus indicaciones.
El objetivo es garantizar la autonomía, la igualdad de oportunidades y el derecho de todas las personas a desplazarse de manera segura.