Aunque no existen datos oficiales claros sobre el origen y el año en que comenzó esta celebración, la jornada se convirtió en una oportunidad para destacar una labor que requiere paciencia, precisión, creatividad y muchas horas de trabajo.
Las costureras desempeñan un papel importante tanto en la industria textil como en pequeños talleres y emprendimientos familiares. Muchas también desarrollan su oficio desde sus hogares, donde combinan conocimientos, experiencia y dedicación para realizar arreglos, confeccionar prendas y responder a las necesidades de sus clientes.
La fecha es acompañada por empresas textiles, sindicatos y trabajadoras independientes, que encuentran en esta jornada una oportunidad para visibilizar el oficio y valorar el aporte de quienes hacen de la costura su trabajo cotidiano.
Más que unir telas e hilos, la costura representa un oficio que se transmite de generación en generación y que continúa siendo una fuente de trabajo, creatividad y sustento para muchas familias.