Actualmente, más de 500 familias forman parte de este proyecto que trasciende la producción de vino. Detrás de cada botella hay productores que cuidan los viñedos durante todo el año, trabajadores de cosecha, equipos técnicos, personal de logística, comercialización y distribución, además de clientes, proveedores e instituciones que acompañan el desarrollo de la cooperativa.
A lo largo de estos 86 años, La Riojana logró mantener sus marcas tradicionales, incorporar tecnología, desarrollar nuevos productos e innovar en sus procesos, siempre con un objetivo claro: poner en valor el trabajo de su gente y representar con orgullo a La Rioja en cada mercado donde llegan sus vinos.
En este nuevo aniversario, la cooperativa agradeció el acompañamiento de productores, colaboradores, clientes, proveedores, instituciones, medios de comunicación y consumidores, destacando que el verdadero éxito de La Riojana es el trabajo compartido de toda una comunidad.
Con la mirada puesta en las próximas generaciones, la institución renueva su compromiso de seguir creciendo, innovando y fortaleciendo el cooperativismo como motor de desarrollo para la provincia.