A través de cada movimiento, los bailarines lograron transmitir un mensaje profundo, combinando técnica, expresión y sensibilidad en una puesta que invitó a la reflexión en una fecha tan significativa.
La propuesta artística no solo se destacó por su calidad, sino también por la manera en que conectó con quienes acompañaron el acto, generando un clima de respeto, memoria y conciencia colectiva.
Cada gesto, cada coreografía y cada detalle escénico fueron parte de una interpretación que puso en valor el arte como herramienta para recordar, reflexionar y mantener viva la memoria.