La medida, que inicialmente estaba prevista hasta fines de agosto, fue prorrogada hasta el 31 de octubre de 2026.
Con esta decisión, la Provincia busca evitar que los aumentos nacionales en el precio de abastecimiento de energía se trasladen íntegramente a las facturas de los usuarios.
Así, mientras en otras jurisdicciones continúan los incrementos, La Rioja sostiene una política de contención que, de acuerdo con el relevamiento de ADEERA, la mantiene entre las provincias con menores costos eléctricos del país.