La fecha fue impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para promover la información y la prevención de una problemática que constituye una de las principales causas de muerte y discapacidad en el mundo.
Un ACV ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre hacia una parte del cerebro o cuando se produce una hemorragia cerebral. Entre las señales de alerta se encuentran la dificultad para hablar, la pérdida repentina de fuerza en un brazo o una pierna y la desviación de la boca.
Ante cualquiera de estos síntomas, es fundamental llamar de inmediato a emergencias. Actuar rápidamente puede salvar vidas y reducir las secuelas.
Controlar la presión arterial, evitar el tabaco, realizar actividad física y mantener una alimentación saludable son medidas que ayudan a reducir el riesgo.