La jornada fue establecida para visibilizar una problemática que afecta a personas y comunidades de todo el mundo. Según datos difundidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), las tasas de suicidio aumentaron un 60% a nivel mundial durante los últimos 45 años.
La prevención requiere atención, acompañamiento y espacios donde las personas puedan hablar sobre lo que sienten sin ser juzgadas. Escuchar, brindar apoyo y acercarse a alguien que atraviesa un momento difícil puede ser un primer paso importante.
La fecha busca, además, derribar prejuicios y recordar que hablar sobre salud mental también es una forma de cuidar.