Conocido como Vlad el Empalador, este príncipe gobernó parte del territorio que hoy pertenece a Rumania y pasó a la historia por su dureza y por los métodos extremos utilizados contra sus enemigos. Esa figura histórica sirvió como punto de partida para crear al legendario Conde Drácula.
La novela está ambientada en la región de Transilvania y convirtió al vampiro en una figura inmortal de la literatura. Desde entonces, el personaje inspiró películas, series, adaptaciones teatrales y nuevas versiones que mantuvieron vigente su legado.
Más allá del miedo y las historias nocturnas, Drácula sigue siendo uno de los grandes personajes de ficción que logró atravesar épocas y mantenerse vigente hasta hoy.