Este día fue establecido por la Organización de las Naciones Unidas con el objetivo de generar conciencia sobre problemas ambientales como el cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad. Más que una celebración, es un llamado urgente a la acción.
En un contexto donde los efectos del deterioro ambiental se hacen cada vez más visibles, desde eventos climáticos extremos hasta la escasez de recursos naturales, la fecha cobra un significado aún más fuerte, especialmente para las nuevas generaciones.
Pequeñas acciones pueden marcar la diferencia: reducir el uso de plásticos, cuidar el agua, reciclar y respetar la naturaleza son hábitos que ayudan a construir un futuro más sostenible.
En distintas partes del mundo se realizan actividades, campañas y jornadas educativas para promover el compromiso ambiental, recordando que el cuidado del planeta es una responsabilidad compartida.