Sin embargo, hay algo clave: este cáncer se puede prevenir.
Realizar estudios como el Papanicolaou y el test de VPH, junto con controles médicos periódicos, permite detectar a tiempo cualquier anomalía. Además, la vacuna contra el VPH es una herramienta fundamental para reducir el riesgo de infección.
En este día, el mensaje es claro: informarse, cuidarse y hacerse controles puede marcar la diferencia.