La falta de sueño puede afectar la concentración, el estado de ánimo y el rendimiento diario. Pero además, si se vuelve un problema constante, puede derivar en enfermedades más serias como trastornos cardiovasculares, estrés crónico o problemas metabólicos.
Por eso, esta jornada invita a reflexionar sobre los hábitos de descanso y a prestar atención a señales como el insomnio, el cansancio permanente o las dificultades para dormir.
Especialistas recomiendan mantener horarios regulares, evitar el uso excesivo de pantallas antes de acostarse y generar un ambiente adecuado para el descanso.
Dormir bien no es un lujo, es una parte fundamental de una vida saludable.







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