Gaitán contó que el conflicto comenzó hace aproximadamente tres años y medio, cuando su suegra reclamó la restitución de la vivienda. Según su relato, la familia intentó llegar a un acuerdo y también recibió un ofrecimiento para realizar mejoras en otro sector del inmueble, pero no hubo acuerdo.
El hombre explicó que la familia permaneció durante años en la vivienda y que él realizó distintas mejoras, entre ellas trabajos de electricidad, plomería, cerramiento, colocación de un portón y cambios en las instalaciones.
El caso llegó a la Justicia. Gaitán sostuvo que en una primera instancia la resolución fue favorable a su familia, pero posteriormente, tras una presentación ante Casación, el resultado fue adverso y se reconoció el derecho de propiedad de su suegra sobre la vivienda.
Actualmente, según explicó, en la casa viven junto a su esposa, tres hijos y tres nietos. El grupo familiar incluye niños de 8 años, 3 años y medio y 1 año y 3 meses.
Ante la proximidad del desalojo, Gaitán manifestó que no cuenta con una vivienda alternativa ni con ingresos estables para afrontar un alquiler. Señaló que trabaja realizando changas de plomería y electricidad y que atraviesa una situación económica complicada.
Durante la entrevista también cuestionó el proceso judicial y realizó acusaciones sobre posibles influencias y vínculos, aunque esas afirmaciones forman parte de su testimonio y no fueron acreditadas en la entrevista.
Frente a la situación, la familia busca que se encuentre una alternativa antes de la fecha prevista para el procedimiento y pidió el acompañamiento de la comunidad y de los medios locales.
Gaitán aseguró que continuará realizando presentaciones y buscando asesoramiento legal mientras intenta evitar que su familia quede sin un lugar donde vivir.