No se trata solamente de organizar un acto para cumplir con una efeméride.
Chilecito tiene escuelas, universidades, organizaciones sociales, instituciones culturales, espacios comunitarios y medios de comunicación que podrían transformar esta fecha en una oportunidad para debatir ciudadanía, democracia, participación y derechos políticos.
Una charla con estudiantes. Un debate abierto. Una muestra histórica. Un encuentro con mujeres que participan actualmente en la política, la educación, la cultura, el trabajo y las organizaciones sociales. Una actividad que permita conocer quiénes fueron Alicia Moreau, Julieta Lanteri, Elvira Rawson, Sara Justo y Eva Perón.
Incluso una pregunta sencilla para las nuevas generaciones podría abrir un debate enorme:
¿Qué significa hoy ser una mujer con derechos políticos y qué desafíos todavía quedan pendientes?
No dejar que la historia se vuelva una fecha
El 23 de septiembre debería ser mucho más que una efeméride.
Debería ser memoria, pero también conversación.
Porque conocer cómo se consiguió el derecho al voto permite entender que la democracia no apareció terminada: fue construida por personas que lucharon para ampliar derechos.
Y si esa historia no se cuenta, si no se debate y si no llega a las aulas y a los espacios comunitarios, existe el riesgo de que una de las conquistas más importantes de la historia política argentina termine reducida a una fecha más del calendario.
En Chilecito, quizás sea momento de recuperar esa pregunta y convertirla en una invitación: hablar más de nuestros derechos, de nuestra historia y de las mujeres que hicieron posible que hoy millones puedan participar de la vida democrática.