La jornada busca generar conciencia sobre este crimen que afecta a millones de personas en todo el mundo y promover acciones para proteger a las víctimas, prevenir nuevos casos y fortalecer la lucha contra las redes criminales.
La trata de personas puede tener distintos fines, entre ellos la explotación sexual, el trabajo forzado, la servidumbre, la mendicidad forzada, el matrimonio forzado o la extracción ilegal de órganos. Mujeres, niñas, niños y personas en situación de vulnerabilidad suelen ser las principales víctimas.
Los especialistas recuerdan que las falsas promesas de empleo, estudios o una mejor calidad de vida son algunas de las estrategias más utilizadas por los tratantes para captar a sus víctimas.
En este Día Mundial, el llamado es a estar informados, denunciar situaciones sospechosas y reforzar el compromiso colectivo para erradicar este delito que atenta contra la libertad y la dignidad de las personas.