La conmemoración recuerda la creación, en 1884, del primer cuerpo de bomberos voluntarios del país, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de La Boca, impulsado por vecinos del barrio porteño de La Boca tras un importante incendio que puso en evidencia la necesidad de contar con una organización preparada para enfrentar emergencias.
Desde entonces, el sistema de bomberos voluntarios creció en todo el territorio argentino, convirtiéndose en una pieza fundamental para la protección de las comunidades. Además de combatir incendios, los bomberos intervienen en rescates, accidentes, inundaciones, emergencias climáticas y múltiples situaciones de riesgo.
En esta jornada se reconoce el compromiso, la solidaridad y el espíritu de servicio de quienes, de manera voluntaria, están siempre dispuestos a ayudar y proteger a los demás.